POR QUÉ NO HAY QUE INTENTAR SER UNA MADRE PERFECTA?

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Nunca he aspirado a ser una madre perfecta, si es que existen este tipo de madres; yo lo dudo!

Creo que existen las madres perfeccionistas que les apasiona su rol e intentan dar lo mejor de sí mismas a sus hijos, pero nada más. 

Querer ser una madre perfecta es frustrante, porque la perfección demanda mucho esfuerzo, tiempo, y estar al 100% las 24 horas del día, y eso es algo que si eres madre ya sabrás que es una UTOPÍA.

Una vez leí una frase que me encantó por todo lo que transmite: 

Ser madre es un arte, y hay que luchar por ser reales, no perfectas” 

Analizando esta frase y dando por hecho que el arte es creatividad, me quedo con que cada madre es creativa a su manera y desarrolla su arte como mejor sabe o puede, pero estarás conmigo en que por muy artista que seas es imposible que se te dé bien todo! 

Entonces es mejor ser una mamá real, y criar a tus hijos como quieras dentro de tus propias circunstancias y posibilidades, que convertirte en algo que no eres como persona tratando de imitar o seguir un método para intentar llegar a ser la madre perfecta, no crees? 

Con la llegada de mi segundo hijo tuve algunos momentos duros donde me sentí desbordada porque no llegaba a todo, dos niños requieren mucha atención y no siempre podía darle a los dos lo que necesitaban en cada momento. 

Esta situación me hacía sentir mal porque yo me veía haciendo todo: los niños, la casa, el colegio, la compra, las actividades, paga las facturas a tiempo, comida sana, salir decente, no grites, recuerda ser paciente porque solo son niños, llévalos al parque, juega con ellos, el cuento de buenas noches, pregúntales que tal su día, que noten que te interesas por sus cosas, se cariñosa, recoge, la ropa…… 

Esforzándome hasta acabar estenuada sin ganas para nada, apenas preocupándome por mí porque no me daba la vida, y sumamente infeliz. 

Lo que hacía que mis hijos no disfrutaran de mi al 100% como yo soy, al revés, tenían una madre cansada, mal humorada, que se estresaba por todo, y NADA DIVERTIDA! 

Entonces decidí que había cosas que tenía que cambiar en mi forma de actuar y en como los estaba intentando criar, y llegué a la conclusión de que iba a VIVIR LA MATERNIDAD A MI MANERA, no como los demás creían que tenía que vivirla para ser una buena madre. 

Pensé que era realmente lo que necesitaba en mi día a día para cumplir con los objetivos que yo consideraba que me iban a ayudar como madre y a tener una familia estable y feliz. 

Y creo que la siguiente “ecuación” resume muy bien que es todo lo que se necesita para ser la madre perfectamente imperfecta que necesitan nuestros hijos, no la madre perfecta que dicta la sociedad. 

MUCHO AMOR + SENTIDO COMÚN + PACIENCIA2 + EMPATÍA = BUENA MADRE, REAL Y FELIZ 

En primer lugar está El AMOR, ese sentimiento maravilloso y indescriptible que todas las madres sentimos por nuestros hijos. TODAS! 

Y con esto ya tenemos la mayor parte de la ecuación cubierta. 

La parte más importante de la crianza y la que tus hijos más van a valorar en el futuro, es el amor que les des. Y ese amor se verá reflejado a través de todas las acciones que envuelve el ser mamá. 

El segundo punto será criar a nuestros hijos con SENTIDO COMÚN. 

Esto quiere decir, que está bien que nos infórmemos cuando vamos a ser madres para saber a qué nos enfrentamos y abordar todo bien llegado el momento, pero todo en su justa medida y sin volverse loca. 

Vale que quieras dar lactancia materna a demanda, que decidas criar con apego, o practicar el colecho porque has leído y crees firmemente que es lo más beneficioso para tu bebé. 

Y esto está perfecto! El problema llega cuando te has creado todas estas expectativas y ves que no las puedes cumplir por H o por B. 

Te estresas, sientes frustración, te deprimes, lloras, te sientes incomprendida… Y para colmo entras a Instagram y ves a todas esas madres recién paridas y con cinco hijos que parece que lo tienen todo bajo control, y su casa está impoluta. 

Aquí es cuando tienes que usar tu SENTIDO COMÚN Y TÚ INSTINTO DE MADRE y aceptar que no eres perfecta ni tienes porque ser la madre que habías soñado ibas a ser; que nuestros hijos tampoco lo son, y cada bebé es un mundo con sus propias necesidades que no tienen porque ser las mismas que las del hijo de la vecina.  

También tenemos que tener en cuenta lo que a nosotras nos viene bien hacer para sentirnos cómodas en nuestro rol de criadoras, y así poder reajustar nuestro sueño de lo que creíamos iba a ser la maternidad, a la realidad de lo que estás viviendo y de lo que tu hijo te está demandando. 

Puede que no te guste nada dar el pecho y lo dejes antes de los seis meses, o que tengas que dejarlo obligada por otras complicaciones. 

Puede no gustarte el colecho, o que tú bebé no quiera dormir contigo. Como es el caso de mi hijo Enzo, que desde que nació se duerme solito en su cuna, nunca se me ha dormido en brazos o en mi cama, porque no se siente cómodo. O no sé por qué,  ya se lo preguntaré cuando crezca…

Puede que no todas las “reglas” que marca la crianza con apego estén hechas para ti y tu bebé y solo decidas seguir algunas. Y esto es tan valido como lo otro. 

No hay que obsesionarse con la moda del momento y ponerse presión encima si no se llega a cumplir todo. 

La crianza con apego existe de toda la vida, nuestras madres y abuelas a pesar de no tener la información con la que contamos ahora ya la practicaban. Cada una a su manera y como creían conveniente! 

Ese es el problema de hoy en día, somos la primera generación de madres con acceso a toda la información del mundo a golpe de click en internet, podemos ver y leer a diario lo bien que lo hacen otras madres, o lo bien que PARECE que lo hacen, y nos auto presionamos para estar a la altura. 

Así que sigue tu instinto, usa tu sentido común y cría a tus hijos a tu manera, porque esa es la única que realmente les beneficiará a ellos y a ti.

El tercer punto es el armarte de PACIENCIA (al cuadrado), algo de lo que yo carecía por completo con mi primer hijo y a la mínima que me estresaba porque no entendía cómo no funcionaba lo que la matrona me había explicado con respecto a la lactancia, o cualquier otra cosa, me cabreaba y lloraba, o le gritaba a mi pareja. 

Luego cuando los niños van creciendo pierdes la paciencia porque gritan, tiran todo, se pelean, no te escuchan, etcétera. 

Esto es un trabajo diario y cuesta un mundo no salirte de tu modo ZEN. Pero con práctica todo se puede. 

Solo son niños que están desarrollando su personalidad y les encanta retar y echar pulsos a ver hasta dónde pueden llegar. 

En ti está tomártelo con filosofía y mantenerte calmada y positiva, o dejarte envolver por el momento de “crisis” momentáneo y ponerte a gritar hasta quedarte sin energía.(ósea lo que hago yo de vez en cuando, ya te he advertido al principio que no soy perfecta). 

Y por último y no menos importante, EMPATIZA CON TUS HIJOS Y RESPÉTALOS. 

Este punto es muy importante, tú eres el adulto y tienes el control, pero recuerda que ellos son personas en pleno desarrollo que tienen sus propias ideas, gustos, necesidades y deseos. 

Puede ser que lo que quieren en un momento puntual no sea lo que a ti te venga bien, pero eso no significa que no les escuches para saber cómo se sienten e intentes hacerles ver porque no estás haciendo algo.

Lo que para ti es una tontería para la que no tienes tiempo, para ellos puede ser un mundo, y sino son escuchados y no te pones en su lugar lo único que vas a conseguir es que se frustren, que hagan rabietas, que se porten mal y amargarte la vida tontamente. 

Recuerdo un vídeo que vi el otro día, sobre cómo abordar las situaciones de estrés que vivimos a diario, como la primera hora en la mañana, desde un enfoque diferente, tomándonos el tiempo para escuchar, comprender, negociar, y contentar a nuestros peques, pero sin dejar de tener el control de la situación. 

A mí esta parte me costó llevarla a la práctica, no entendía porque Emmanuele con cuatro años montaba en cólera dos y tres veces al día por cosas sin sentido. 

Hasta que empecé a tomarme mi tiempo para escucharle sin prisas, y para empatizar con él. Y las rabietas acabaron, así de fácil! 

Solo necesitaba ser escuchado con atención y sentir que sus opiniones eran respetadas, aunque no siempre se hiciera lo que él estaba demandando. 

He cometido mil errores como madre, pero eso es parte del proceso de crecimiento personal, y también es bonito equivocarse, saberlo reconocer, y aprender de ello para cada día ser mejor. 

Qué te importa lo que piensen los demás de ti, o si te juzgan? Ese poder solo deberías de dárselo a tus hijos, al fin y al cabo ellos son los únicos que saben cómo eres realmente en todas tus facetas de madre. 

Y ya cuando crezcan tendrás la oportunidad de preguntarles como lo hiciste, la respuesta depende ti mayormente, y de lo que hagas ahora mientras son pequeños. 

Deja que tus hijos disfruten de la mejor versión de ti, que te vean fallar y equivocarte para que aprendan que no es primordial hacerlo todo bien, y que también tenemos derecho a caernos.

Flaco favor les hacemos mostrándoles cada día como nos estresamos tratando de alcanzar la perfección. No creo que sea ni siquiera sano para su desarrollo.

 Ahora recuerda, y repítete esto como un mantra a diario: solo eres UNA MADRE HUMANA E IMPERFECTAMENTE PERFECTA en busca de la felicidad propia y la de tus hijos, ante todo, sin remordimientos ni culpas. 

Comparte si estás de acuerdo y solo aspiras a ser una MAMÁ REAL Y FELIZ. 
Espero qué tengas un bonito día!

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36 Comments

  1. 1

    Estoy de acuerdo contigo, intentar alcanzar la perfección es agotador e inútil. Para empezar, definamos que significa ser perfecta. Para cada una se trata de una aspiración diferente. Por eso, yo huyo de las etiquetas y vivo mi maternidad con alegría , confianza en mí misma y sentido común. Me gusta tu ecuación de la felicidad y de la familia feliz. Un beso enorme.

    • 2

      Exactamente, no lo podría haber dicho mejor, empezando porque la perfección para cada madre se basa en algo diferente, hablar de madres perfectas no tiene sentido realmente! Por eso creo que tratar de ser madres reales y felices es lo ideal. Un besazo

  2. 3

    Paciencia, ¿cómo les gusta a los peques ponerla a prueba? jejeje… creo, y esto me lo repito constantemente, que debemos ser pacientes con nosotras mismas también, pues una buena madre, como la que necesitan nuestros hijos, no se hace de la noche a la mañana, no podemos ser tan duras con nosotras mismas guiándonos de modelos cuyas circunstancias, posibilidades, problemas, rutinas, etc. no son las nuestras. No existe la madre perfecta, sí la madre que se esfuerza mucho y día a día por hacer mejor las cosas por ella y por sus hijos.
    Buen post!

  3. 5

    Exacto! Perfecta para quien? Me gustó mucho el tono y armonía de la narración. No tengo hijos pero me gusta leer a las mamás porque aprendo mucho de ellas. Un abrazo y felicidades por tu Blog.

    • 6

      Gracias, estás en tu casa! Jeje
      Supongo que queremos ser perfectas para nosotras mismas sentirnos bien, porque nuestros hijos poco entienden de esto… un beso

  4. 7

    Siempre luche por ser la “mamá perfecta”, y entendí que era mejor ser mamá sin ponerme títulos no nada, enseñarles que estamos juntas en esto. Creo que me ha funcionado mejor, que querer o pretender ser la mamá de revista que todo hacer perfecto y todo le sale perfecto.

    Me encanto tu post gracias!!

    • 8

      Gracias Gabriela de nuevo!
      Así es como debe ser, tenemos que acompañar a nuestros hijos en su camino sin pretender hacerlo todo bien, escuchando y guiando según sus necesidades, y en el futuro nos lo agradecerán un beso grande

  5. 9

    Sentido común y paciencia… dos virtudes para ser madre, sin adjetivos: que ya es bastante. Gracias Caro por compartir tu reflexión. Creo que nunca aspiré a la perfección pero sí es verdad que durante el primer año de Camilo me sentí “culpable” todo el tiempo… con el paso de los años, esa sensación cedió. Afortunadamente hoy puedo ser madre con menos presión. Besos!

    • 10

      Que ilusión tener un comentario desmesurado por mi espacio, jeje
      Así es Paula, sobretodo con el primer hijo creo que todas las mamás pasamos por una etapa de confusión donde necesitamos encontrarnos a nosotras mismas en nuestro nuevo rol y a partir de ahí, actuar como mejor sabemos o podemos según nuestras circunstancias… Aprendiendo de nuestros errores y sin escuchar demasiado al resto.

  6. 11

    Es cierto,seremos más felices cuando seamos menos exigente con nosotras mismas y seamos flexibles.

    Probablemente tiene que ver también con la personalidad, suelo exigirme mucho pero últimamente me dejo llevar, me pongo metas alcanzables y realistas. Trato de ser más flexible con las situaciones y ver el lado positivo de las cosas, me repito a cada rato, que hasta Leonor ya usa la frase: Todo tiene solución!!

    No siempre nos van a quedar las cosas como deseamos, tendremos nuestros momentos de enojo, cansancio, etc. y no importa porque como dices somos humanas y lo importante es como nos adaptemos a cada situación buscando el bienestar propio y de nuestra familia

  7. 13

    Te escribo antes de leerte,no puedo evitarlo…lo nuestro es simbiosis! Justo esta semana hice un borrador sobre como ser la madre perfecta. Sal de mi cabeza!!!! jajaja
    Voy a leerlo 😉

  8. 15
  9. 17
  10. 19
  11. 21
  12. 23

    La perfección no existe gracias a Dios, así podemos mejorar cambiar, crecer, en todo aspecto, como madres lonmas importante es ser consecuente jamás tratar de hacer algo en lo que no crees, ahí vienen los problemas tratar de hacer algo o alguien que no eres tú…el amor a los hijos es infinito como infinitas formas de ser la mamá que ellos necesitan besos Caro que los días mejoren

  13. 25

    Pues es una verdad como un templo, al principio me angustie por no llegar a todo por tener todo a la perfección y poco a poco fui comprobando que hago lo q más me apetece con mis niñas, siempre las he dormido en brazos cndo eran bebes y muchos me criticaron por ello, ahora con ya 11 y 6 años que tienen no me arrepiento para nada, disfrute haciéndolo, ellas se sentían estupendamente así conmigo y yo con ellas
    Por cada de edad que vamos pasando tiene sus cosas pero la clave para mi es ponerte en el lugar de ellos y así comprenderlos mucho mejor,dialogando mucho se consigue más y dándoles mucho amor, eso no quita q algún día me ponga nerviosa y tal pq no soy perfecta ni tampoco quiero ser la madre perfecta.
    Con mi hija mayor estamos entrando en una etapa difícil, quiere salir con sus amigas un poquito sola por el barrio etc.. Yo no me puedo poner como de madre perfecta que todo lo hace bien y que siempre lleva la razón, tengo ponerme en su lugar y dándole un poquito de margen de confianza respetando siempre unos limites
    Pues eso que no somos perfectas ni lo pretendemos, y hay que disfrutar cada segundo de ellos, cada vez que tengamos ese momento de nervios con ntros enanos pensaremos en tu post Carol.. Jeje,. Un besazo

    • 26

      Yo esta mañana he tenido que pensar en mi propio Post para tranquilizarme… Jajaja. Llegaba tarde al trabajo y mi hijo que no sabía dónde estaban sus zapaos, el otro berreando pidiendo brazos porque no quería que me fuera… Ay madre, qué momento!!!
      Estáis en una etapa complicada, yo lo pienso y me entran los sudores, jeje, pero seguro que lo vais a hacer fenomenal.
      A Alba se la ve muy buena y responsable! No??

      • 27
        • 28

          Ohhh! Qué linda, mi amiga de Bristol tiene una niña de su edad y también habla inglés y español, ojalá os las pueda presentar pronto, son un amor!!

  14. 29
  15. 30

    Totalmente de acuerdo. Creo que todas pecamos de lo mismo al principio y en poco tiempo nos vamos dando cuenta de que no puede ser una buena opción porque lo único que estamos consiguiendo con la mejor de nuestras intenciones es frustrarnos, estresarnos, agobiarnos, dar malas contestaciones y generar malos rollos en casa…La aparente perfección que quieran mostrar algunas es su problema, aunque compararnos es inevitable, NADIE, repito, nadie, es perfecto. Gracias a Dios! Es más, creo que también es positivo equivocarnos y que nuestros hijos lo vean. Creo que si después le pedimos perdón y rectificamos nuestra conducta no podemos estar trasmitiéndoles una lección más valiosa. ¿Pedirle perdón a un niño de 2 años? Pues sí, yo lo hago y no me avergüenzo de ello. Quiero que sepan que su madre también comete errores y se equivoca. Pero lucha por hacer las cosas bien, se arrepiente y vuelve a intentarlo una y otra vez.
    La maternidad es la más difícil, loca y apasionante aventura que nos ha tocado vivir. El tiempo vuela y tenemos el derecho y el deber de disfrutarla y crear una infancia feliz para nuestros peques. Para ello considero vital darnos cuenta que si queremos darles lo mejor tenemos que cuidarnos a nosotras mismas. Procurar hacer deporte, tener nuestros momentos para hacer lo que nos agrade y nos parezca oportuno, desarrollarnos en la medida de lo posible profesionalmente, cuidar nuestro aspecto físico, tener tiempo de calidad con nuestro marido…Parece imposible pero con organización y contando con un buen compañero de vida con el que hagamos equipo se puede. Tenemos que empeñarnos en eso! Si somos felices, nuestros hijos lo son

    • 31

      Yo le pido perdón siempre a mi hijo desde que nació, creo que es fundamental y esto entraría en el apartado de respetar!!!
      Tienen que ver que uno se equivoca, lo reconoce y sigue con su vida hacia delante.
      También hago todo lo posible por tener mi propio tiempo y que mi pareja también lo tenga, porque voy a dejar de lado las cosas que me gustaban antes de ser madre? Por esto no soy ni mejor, ni peor, creo yo…

  16. 32

    ufff, ni perfecta ni mártir!!! llego hasta donde puedo, mejoro en lo que sé que puedo mejorar (como los gritos) pero no llego siempre a todo! y no se acaba el mundo!!! y sentido común es lo que hace falta en este mundo de las redes donde parece que hay que ser estupendas madres que nunca fallan…

    • 33

      Es que ya tenía que escribir este Post para desahogarme y porque últimamente ha sido el tema de conversación entre mis amigas.
      Parece que si no sigues el método que todo el mundo sigues eres lo peor o vales menos como madre…
      Y vale que algunas mamas lo podrán llevar todo a raja tabla en su casa y me alegro, pero yo hay días que estoy desbordada, cansada y estresada, y mis ganas de seguir siendo perfecta se esfuman, jajaja.
      Tortilla francesa, cuento de 5 minutos, un besito y hasta mañana, Ahh no, que todavía tengo que escribir

  17. 34

    Buf, la vuelta al cole se me ha hecho un mundo enorme, con horarios, citas, llegar a todo… super estresada y por tanto, estresando a los peques. Leer este post tuyo me ha hecho darme cuenta de que no voy por buen camino. Mil gracias por compartir ideas así, porque realmente lo que más importa es que disfrutemos y estemos felices, haciéndolo siempre lo mejor posible.
    Y por cierto, me encanta el nuevo look del blog. La imagen de portada es una chulada de verdad. A por este nuevo curso!!! Besotes guapa.

    • 35

      Nos pasa a todas, por eso lo comparto, para que nos demos cuenta (yo la primera), que a veces es mejor pisar el freno.
      Y que tenemos que criar a nuestros hijos como nos apetezca sin pensar en el qué dirán o si nos juzgan… Solo nosotras sabemos lo que tenemos en casa, y que hace felices q nuestros peques.
      Suerte con el nuevo curso, en unos días todo se estabilizará y volveremos a estar más relajadas!!! Jajaja.
      Yo esta mañana tenía que ir a trabajar, iba tarde, El Niño no encontraba sus zapatos…. He tenido que respirar y pensar en esta entrada para no explotar, jeje

    • 36

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